miércoles, 26 de agosto de 2015

VIRGINIA: Dos periodistas asesinados en vivo

Esta mañana, dos periodistas de la cadena WDBJ7 del estado de Virginia, sufrieron un ataque armado mientras transmitían en vivo el noticiero matutino, falleciendo de inmediato. Las víctimas fueron la reportera Alison Parker de 24 años de edad y Adam Ward de 27, además de resultar herida Vicki Gardner, quien estaba siendo entrevistada y recibió un disparo en la espalda. El autor del ataque fue Vester Lee Flanagan, de 41 años quien había trabajado en la misma cadena de noticias que los reporteros atacados un año atrás, y se presume, actuó por venganza a los acosos que recibía por parte de sus colegas por su condición afroamericana y homosexualidad. Bryce Williams, como era conocido el asesino, se disparó luego de ser perseguido por las autoridades a la 13:00 horas, falleciendo en el hospital 13:45, informó el sheriff encargado del caso.


 

Vester Lee Flanagan, el asesino de periodistas

La muerte de dos periodistas fue transmitida por un noticiero de Estados Unidos, luego de que un hombre llamado Vester Lee Flanagan atentara contra sus vidas de 8 disparos.

Hoy mientras se transmitía el noticiero para la emisora WDBJ7, en la localidad de Roanoke, Virgina. Dos periodistas, Alison Parker, de 24 años y Adam Ward, de 27, fueron brutalmente asesinados en vivo por Vester Lee Flanagan, un ex trabajador que meses antes había pertenecido a dicho canal.

La entrevista recién había iniciado y fue en ese momento que se produjo el atentado, Vester, que se encontraba muy cerca, contaba con un arma en la mano izquierda y con el celular en la mano derecha, para grabar el asesinato. Se acercó a espaldas del camarógrafo y apuntó a la presentadora y fue en ese instante que empezó a disparar, la cámara cayó al piso y se escucharon 8 disparos que terminaron con la vida de ambos periodistas.

El afroamericano de 41 años de edad, que se hacía pasar por Bryce Williams, ya había trabajado para esa misma cadena televisiva, pero según los empleados de la misma, decían que era un hombre problemático y que no tenía una buena relación con sus compañeros. Terminado el asesinato, Vester, escapó de la policía pero cuando se encontraba atrapado, tomó la decisión de suicidarse.